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MODALTERNA. Relaciones de Parejas. El amor no es lo que te contaron (y eso es lo mejor que te puede pasar)


Mírame un momento. Deja de buscar respuestas en los libros o en las películas que siempre terminan bien. La mayoría de nosotros caminamos por la vida con una brújula rota, llamando "amor" a cualquier cosa que nos calme el miedo a estar solos.

Nos enseñaron que el amor es rojo, que es una explosión y que te salva de todo. Pero nadie nos advirtió que el amor tiene muchos más colores, y que algunos de ellos son difíciles de mirar.


La trampa del "Te quiero"

¿Alguna vez te has parado a pensar en lo que realmente dices cuando sueltas un "te quiero"? Suena bonito, pero a veces es la palabra más egoísta del mundo. Querer es poseer. Quieres un reloj, quieres un coche, quieres que el otro se quede a tu lado para que no te duela el pecho por la noche.

Cuando le dices a alguien "te quiero" solo porque te hace sentir bien, no lo estás amando; lo estás usando como una medicina. Y ahí es donde empiezan las películas que nos montamos en la cabeza. El cerebro se inventa una historia de destino y eternidad, cuando en realidad solo estamos intentando que alguien nos llene el vaso que nosotros mismos tenemos vacío.

Las voces que traemos de casa

Siéntate un segundo en la mesa de tu infancia. ¿Cómo se daban cariño tus padres? ¿Se decían que se amaban o el afecto era algo que se ganaba portándose bien?

Muchos de nosotros no buscamos una pareja, buscamos a alguien que nos cure las heridas que nos dejaron papá o mamá. Vamos por la vida intentando que un desconocido nos dé el abrazo que nos faltó hace veinte años. Y le cargamos al otro con una mochila que no le toca llevar. Eso no es amor, es una urgencia de supervivencia. Es intentar arreglar el pasado usando a una persona que solo quería caminar a nuestro lado.

El amor que no hace ruido

El amor de verdad no siempre es romántico. Está en el amigo que te sostiene cuando no puedes más, en la familia que te acepta con tus grietas, y sobre todo, en ese momento en el que dejas de necesitar que el otro te "complete".

Amar a alguien es verlo de verdad, con sus sombras y sus miedos, y decidir quedarse no porque lo necesites, sino porque lo eliges. Es dejar de intentar poseer y empezar a acompañar. Es entender que el amor no viene a salvarte de nada; viene a enseñarte quién eres cuando ya no tienes miedo.


Ahora te toca a ti. Piénsalo bien antes de cerrar esta página: ¿Estás amando a quien tienes al lado o estás intentando que esa persona te cure una herida que no es suya?

Si sientes que este texto te ha tocado un nervio, compártelo. No para que otros aprendan, sino para que alguien más sepa que no está solo en esta confusión. Al final del día, todos estamos aprendiendo a hablar este idioma sin manual de instrucciones.


¿Qué color le vas a poner a tu historia hoy?

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